Descubre qué es la norma ISO 24495 de lenguaje claro (plain language), cómo aplicarla, su relación con la lectura fácil, la norma UNE 153101 y las pautas IFLA. Guía completa con ejemplos prácticos.
VERSIÓN EN ESPAÑOL
¿Qué es la norma ISO 24495 y por qué debería importarte?
¿Alguna vez has leído un documento oficial y has sentido que necesitabas un diccionario, un abogado y una aspirina para entenderlo? No estás solo. Según datos del Center for Plain Language, más del 60% de los adultos tienen dificultades para comprender textos administrativos y legales. Eso no es un problema de las personas: es un problema de cómo escribimos.
La norma ISO 24495, publicada en junio de 2023 con el título oficial «Plain language — Part 1: Governing principles and guidelines», es el primer estándar internacional que define qué es el lenguaje claro y cómo aplicarlo de forma sistemática. Fue desarrollada por el comité técnico ISO/TC 37, con la participación de organizaciones como PLAIN (Plain Language Association International), Clarity International y el propio Center for Plain Language.
Personalmente, creo que esta norma marca un antes y un después. Durante décadas, el lenguaje claro ha sido una recomendación bienintencionada. Ahora tiene un respaldo técnico internacional. Es como pasar de «déjame un momento que te lo explico» a «tenemos un manual con instrucciones precisas».
Los 4 principios fundamentales de la ISO 24495
La norma organiza el lenguaje claro en torno a cuatro principios que tú puedes aplicar a cualquier texto, desde un contrato hasta un correo electrónico:
1. Relevante: escribe para tu lector
El primer principio dice que la comunicación debe ser relevante para el lector. ¿Suena obvio? Quizá, pero piénsalo: ¿cuántas veces has recibido un documento lleno de información que no necesitabas, mientras faltaba la que sí necesitabas? La ISO 24495 te pide que identifiques a tu audiencia, entiendas su contexto y selecciones solo la información que realmente necesita.
2. Encontrable: estructura lógica
El segundo principio exige que el lector pueda encontrar lo que busca. Esto implica usar encabezados claros, listas, tablas y una organización lógica. Es como la diferencia entre un supermercado con pasillos etiquetados y uno donde los productos están apilados al azar.
3. Comprensible: palabras y frases claras
Aquí es donde muchos textos fallan. La norma recomienda usar palabras conocidas por tu audiencia, oraciones cortas (idealmente de 15-20 palabras), voz activa y evitar la jerga innecesaria. No se trata de simplificar hasta lo infantil, sino de respetar el tiempo y la capacidad cognitiva de tu lector.
4. Utilizable: el lector puede actuar
El cuarto principio cierra el círculo: después de leer el texto, ¿el lector puede hacer lo que necesita hacer? ¿Puede rellenar el formulario, tomar la decisión, seguir las instrucciones? Si la respuesta es no, el texto no cumple su función, por muy bien escrito que esté.
ISO 24495 vs. lectura fácil: ¿son lo mismo?
Esta es una pregunta que recibo constantemente, y la respuesta corta es: no, pero se complementan. El lenguaje claro (plain language) y la lectura fácil (easy-to-read) comparten el objetivo de hacer la comunicación accesible, pero se dirigen a audiencias diferentes y tienen niveles de adaptación distintos.
| Característica | Lenguaje claro (ISO 24495) | Lectura fácil |
|---|---|---|
| Audiencia objetivo | Población general | Personas con discapacidad intelectual, dificultades lectoras |
| Nivel de simplificación | Moderado: vocabulario común, frases cortas | Alto: vocabulario básico, una idea por frase |
| Elementos visuales | Opcionales (tablas, listas) | Obligatorios (imágenes de apoyo) |
| Norma de referencia | ISO 24495-1:2023 | UNE 153101:2018 (España), pautas IFLA, directrices Inclusion Europe |
| Validación | Pruebas con usuarios recomendadas | Validación con grupo de personas con discapacidad intelectual obligatoria |
La norma UNE 153101 y las pautas internacionales de lectura fácil
Si te interesa la lectura fácil específicamente, en España contamos con la norma UNE 153101:2018, elaborada por AENOR, que establece pautas para crear documentos en lectura fácil. A nivel internacional, las pautas IFLA (International Federation of Library Associations) y las directrices de Inclusion Europe son las referencias más utilizadas.
Las pautas IFLA para materiales de lectura fácil recomiendan frases de entre 5 y 15 palabras, una idea por frase, lenguaje concreto (evitar metáforas y abstracciones), y el uso de imágenes que refuercen el mensaje. Inclusion Europe añade que los textos deben ser validados por personas con discapacidad intelectual, lo que garantiza que realmente funcionan.
Personalmente, creo que el camino ideal es combinar ambos enfoques: aplicar la ISO 24495 como base para toda comunicación y crear versiones en lectura fácil para quienes las necesitan. No son competidoras; son capas complementarias de accesibilidad comunicativa.
¿Cómo aplicar la ISO 24495 en tu organización?
Implementar el lenguaje claro no requiere reescribir todo de golpe. Aquí tienes una hoja de ruta práctica:
- Paso 1: Identifica los documentos críticos (contratos, formularios, avisos legales, comunicaciones al ciudadano).
- Paso 2: Analízalos con los 4 principios de la ISO 24495 como lista de verificación.
- Paso 3: Reescribe priorizando la claridad. Usa herramientas como el índice de legibilidad Fernandez-Huerta para español o el Flesch Reading Ease para inglés.
- Paso 4: Prueba con usuarios reales de tu audiencia objetivo.
- Paso 5: Establece una guía de estilo interna basada en la norma.
- Paso 6: Forma a tu equipo. PLAIN y Clarity International ofrecen cursos y certificaciones.
Datos y cifras que deberías conocer
| Dato | Fuente |
|---|---|
| El 46% de los adultos españoles tiene un nivel bajo de comprensión lectora | PIAAC-OCDE 2023 |
| Los documentos en lenguaje claro reducen las consultas un 25-50% | Center for Plain Language |
| La ISO 24495-1 fue votada por 23 países miembros de ISO | ISO/TC 37 |
| Clarity International tiene miembros en más de 50 países | Clarity International |
| La norma UNE 153101 es la primera norma nacional de lectura fácil en el mundo | AENOR |